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La Coctelera

Categoría: Historias de Madrid mágico

16 Febrero 2009

 

 A la altura del numero 43 de la calle Alcalá encontramos la parroquia de san José. De ella arranca una leyenda que se remonta al carnaval de 1853

En la casas de unos aristócrata se celebró una fiesta a la que fue invitado un joven diplomático extranjero. Por causa del idioma, el hombre se hallaba algo desplazado hasta que, de repente, una mujer vestida de negro y con el rostro oculto tras un antifaz, se le acercó. Después de estar mucho tiempo juntos, la muchacha insistió al diplomático para que la acompañase a un lugar que quería darle a conocer.

Pese a que solo sabia de ella, que era condesa, el diplomático decidió seguirla. El lugar en cuestión no era otro que la parroquia de san José. El joven no consideraba oportuno entrar en la iglesia a aquellas horas y vestido de carnaval de modo que expreso su deseo de regresar a la fiesta. La insistencia de la condesa le hizo cambiar de parecer.

Cerca del altar, aparecía un catafalco cerrado. El hombre comenzó a asuntarse y se sintió totalmente horrorizado cuando la enigmática mujer le comunico que aquel sarcófago contenía su propio cadáver que su funeral tendría lugar al día siguiente.

Sin darle tiempo a reaccionar, la mujer desaprecio sumiéndole en una profunda confusión. No obstante, opto por tomar aquello como producto de una macabra broma en la que se habían entremezclado los vapores del alcohol.

En cualquier caso, alguna duda decidió quedarle, porque a primera hora de la mañana regreso a la parroquia para  cerciorarse de que todo lo que había pasado, había sido producto de su imaginación.

Sin embargo, quedo anonadado al ver que en los alrededores un gran numero de personas enlutadas, Quiso saber que ocurría y pregunto en su pobre castellano.

La respuesta le causo fortísima impresión pues, efectivamente, se estaban oficiando los funerales por el alma de una joven condesa: ¡la misma con la que había estado la noche anterior!

 

Espero que os guste, una vez mas GRACIAS por leerme.

 

Vuelvo mañana con: "La leyenda de la puerta del Sol"

13 Febrero 2009

 

En el barrio de Chueca existió una calle llamada del Soldado, hoy de Barbieri, cuyo apelativo le fue dado a raíz de un macabro suceso acontecido en ella.

 

Según la vieja leyenda, un soldado se enamoró de una joven que no solo no le correspondía, sino que había tomado la determinación de ingresar en un convento. El soldado se sintió despechado y, ante la imposibilidad de lograr el amor de la muchacha, decidió darle muerte cortándole la cabeza. Pero el asesino fue más allá. Un día se presentó ante la madre superiora del convento argumentando que le traía un "presente" de parte de la chica. La priora se apresuro a abrir el saco que el hombre había depositado en el torno y quedo estupefacta al comprobar que contenía la cabeza de la joven.

Afirman que la victima abrió los ojos y, llorando, gritó: "¡Madre!"

El soldado fue apresado y ejecutado, su mano derecha fue ensartada en un palo y colocada en la calle que, durante mucho tiempo, llevo el nombre referido al caso.

 

 

Buen fin de semana blogueros!

 

Nos vemos el lunes con: "La misteriosa dama del carnaval"

 

Disfrutad pues, es viernes.

 

 

Un abrazo.

 

 

                Escrito por: MARINA MARTÍN

12 Febrero 2009

 

 

EL FANTASMA DE LA CASA DE LAS SIETE CHIMENEAS

 

Uno de los más famosos fantasmas de Madrid es el que dicen que habitó en la llamada Casa de las Siete Chimeneas, situada entre la calle de las Infantas y la plaza del Rey. Fue mucho lo que se especuló sobre la historia que allí había supuestamente sucedido a mediados del siglo XVI.

La versión mas aceptada nos explica que un montero del rey Carlos I mando alzar la casa para su hija Elena, aunque parte del pueblo creyó que lo del montero fue una artimaña del príncipe Felipe, que quería donar la casa a la joven, con la que había tenido un romance.

Sea como fuere, Elena se casó con un capitán de nombre Zapata. Los jóvenes esposos se trasladaron a la Casa de las Siete Chimeneas, pero su luna de miel se vio truncada, pues Zapata fue llamado a filas para combatir al otro lado de los Pirineos, participando en la batalla de San Quintín.

Poco tiempo después, llego la dolorosa noticia: el capitán Zapata había caído en aquel hecho de armas. Dicen que Elena se encerró en la casona, donde se la escuchaba llorar desconsoladamente. Pero al poco tiempo la muchacha fue encontrada sin vida. Las circunstancias que rodearon su misteriosa muerte nunca fueron desveladas. Mientras que para unos la joven había muerto de pena  y dolor, para otros había sido asesinada.

Hasta tal punto cobro peso esta segunda versión que el motero fue acusado de haber emparedado a su propia hija. Conmovido por las dimensiones que cobraba la terrible historia, puso fin  a su vida colgándose de una de las vigas de la casa.

Fue entonces cuando los rumores de una aparición fantasmal se propagaron por todo Madrid. Se aseguraba que en la Casa de las Siete Chimeneas se escuchaba un toque de animas y que una figura femenina de gran belleza se paseaba por el tejado portando un candil, luego miraba hacia el Alcazar y arrodillada, se golpeaba el pecho hasta que finalmente desaparecía.

Sea cierta o no esta historia, lo que llamo poderosamente la atención tiempo después, en el siglo XIX, fue que, durante las reformas iniciadas en la casa tras su compra por el Banco de Castilla, se hallaron los restos de un esqueleto humano junto con varias monedas del silo XVI.

 

 

Mañana nueva historia: "La cabeza que habló en la calle del Soldado"

 

Hasta mañana queridos lectores.

 

 

Escrito por: MARINA-MARTÍN

11 Febrero 2009

 

Desde hace un par de días, llevo queriendo escribir algunas de las recopilaciones de historias y leyendas de Madrid, dejando de lado la de las psicofonias del palacio de Linares para otra ocasión. Os muestro aquí la primera:

 

 Madrid es una de las capitales europeas que más leyendas y misterios guarda en cada una de sus calles. Algunas de estas versiones carecen de toda base real, pero otras se han formado sobre componentes ciertos de la vida de la ciudad. El curioso puede satisfacer su interés realizando un recorrido por ciertos rincones de a capital. Vale la pena.

Cuando se habla de grandes capitales, como Londres, París, Berlín o Roma, se vierten sin reparos historias sobre su fundación (en el caso romano, la que nos habla de Rómulo y Remo). Aunque se trata de leyendas y mitificaciones de determinadas circunstancias, resultan interesantes porque orientan sobre el carácter de sus gentes y el alma de la propia ciudad. Madrid, es este sentido, no es una excepción... Los misterios brotan en cada esquina y descubrirlos solo depende de nosotros. Empecemos pues, este viaje por Madrid.

 

 

EL CRIMEN DE LA CALLE DE LA CABEZA

 

En la calle de la Cabeza, cerca de la Plaza de Lavapiés, existió una cárcel de la Inquisición convertida hoy en bar. La historia que nos ocupa llega a través de un escrito publicado en 1717 por Domingo María Ripoll, que fue pariente cercano de las gentes que ocuparon una vivienda de la misma calle en la que acontecieron hechos terribles.

Debemos situarnos en el reinado de Felipe III, época en la que un hacendado clérigo ocupaba la dicha casa. El sacerdote tenía por compañía un ama y un sirviente portugués. Un buen día, este último decidió robar y asesinar al cura con tal crueldad, que llego a separarle la cabeza del tronco. Tras recoger el sustancioso botín, el asesino huyó a Portugal.

Pasados unos días, el vecindario comenzó a sospechar de la ausencia del cura, pues este no comparecía en sus menesteres habituales. Fue la sirvienta quien aviso a las autoridades de que algo anómalo podía haber sucedido en el interior de aquella vivienda. Tuvieron que tirar la puerta abajo, quedando horrorizados por lo que allí encontraron. Pero era tarde para dar con el asesino.

El tiempo transcurrió y el portugués pensó que seria difícil que alguien pudiera asociarla ya con el crimen, por o que decidió regresar a la Villa y Corte. Un día que paseaba por el Rastro le asalto el deseo de comer carnero, por lo que compro allí una cabeza que guardo bajo su capa. La cabeza del animal dejo detrás de si un rastro de sangre que alerto a uno de los alguaciles que transitaban el lugar. El oficial pregunto al hombre de donde procedía tanta sangre, a lo que el portugués mostrando su compra, respondió que se trataba de una cabeza de carnero. La sorpresa fue mayúscula, pues lo que realmente mostró era ¡la cabeza del sacerdote!

El sirviente confesó entonces el crimen, por  que fue condenado a ser  ejecutado en la plaza Mayor. Tras el ajusticiamiento, la cabeza delatora recobro, de manera misteriosa su naturaleza animal y ovina.

Felipe III ordeno colocar una testa de piedra en la fachada de la casa, aunque hubo de ser retirada con posterioridad debido a la impresión que causaba a quienes transitaban por el lugar.

Nos vemos pues, mañana con la siguiente historia: El fantasma de la casa de las Siete Chimeneas.

Escrito por MARINA-MARTIN

Las fotos de hoy  han sido extraidas de una pagina amiga: http://madridfotoafoto.blogspot.com/2008/11/la-calle-de-la-cabeza...   

Sobre H U M A N I S T A

<<< Comenzar, empezar, emprender, iniciar, principiar, abrir, arrancar, encabezar o simplemente: HOLA. Bienvenidos a mi blog, que es el vuestro. >>> Si tuviera que describirme en una palabra, diría: Viajera y no precisamente porque viajo mucho, si no porque me gusta descubir el mundo, ver como viven a 300 km de mí, saber que comen, saber que hacen en sus ratos libres... Viajar es sin duda, encontrarse con la cultura. Y la cultura es por y para lo que vivo.