¿QUIEN FUÉ "EL HOMBRE PEZ" ?

El 22 de octubre de 1.658, era bautizado un niño en Liérganes (Cantabria) al que se llamó Francisco de la Vega Casar, apodado "el hombre pez"

Con solo cinco años, el pequeño Francisco, desarrolló unas cualidades natatorias espectaculares.

En 1.672, ya con 16 años, fue enviado por su familia a la población vizcaína de Las Arenas, a fin de que aprendiese el oficio de carpintero, pero allí Francisco seguía con su afición a la natación y era frecuente verle bañándose en la ria durante horas y horas.

TRAGADO POR LAS AGUAS

En junio de 1.674, cuando estando con otros compañeros de oficio Francisco de la Vega decidió realizar una excursión al recodo de la costa vizcaína, donde el mar penetraba con fiereza.

Algo no marcho bien aquel día... Algunos testigos afirmaron que Francisco se desnudó, como en anteriores ocasiones y se fue nadando mar adentro.

Pero como tenía fama de buen nadador, no despertó alarma entre sus amigos, pues todos pensaron que no tardaría en aparecer, pero, esta vez, se equivocaron...

LA DESOLACIÓN DE SU FAMILIA

Al ver que el muchacho no aparecía, a pesar de sus dotes de nadador, pensaron que no pudo controlar la bravura del traicionero mar y se había ahogado por algún imprevisto.

La triste noticia, fue comunicada a su madre María Casar esa misma madrugada, quien no tuvo mas remedio que resignarse ante lo que parecía una evidencia.

UN EXTRAÑO "SER" EN LA BAHIA DE CÁDIZ

El caso no tendría mayor relevancia que la de un desgraciado accidente, si no fuera porque cinco años después, en el mes de febrero del año 1.679 unos pescadores de la Bahía de Cádiz, pudieron contemplar atónitos, como se acercaba a poca profundidad, un misterioso "ser".

El rumor, de que por aquellas aguas vagaba un raro animal, se extendió por toda la zona a una velocidad muy rápida, llegándose a crear un artilugio de redes para poder apresarlo.

SE ATRAPA AL HOMBRE PEZ

Cierto día, los pescadores dieron con el, y se sorprendieron al comprobar que, el monstruo marino tenia en realidad apariencia de hombre.




el hombre-pez de Liérganes

Un hombre, eso sí, bastante raro.

Era corpulento, medía cerca de un metro ochenta, su tez era pálida y el cabello rojo. Conviene explicar, que durante mucho tiempo, las personas pelirrojas, las epilépticas, y las zurdas eran consideradas hijas del diablo.

Lo mas curioso del caso, es que una cinta de escamas muy parecidas a la de los peces, le recorría el tronco, y otra, igual, por toda la espalda.

Los dedos estaban unidos por una especie de membrana de color pardusco.

Finalmente, fue conducido al convento de san Francisco donde estuvo "secuestrado" tres semanas.

CAE EN MANOS DE LA INQUISICIÓN

Como era de suponer, el "hombre pez" cae en manos del Santo Oficio. El secretario de esta institución, Domingo de la Cantolla, se puso manos a la obra mandando la practica de diversos exorcismo para expulsar los demonios de semejante criatura...pero fueron en vano.

Los interrogatorios fueron agotadores. Los inquisidores querían saber quien era y con que motivo había llegado hasta Cádiz, pero "el hombre pez" no decía ni media palabra, solo, y durante un interrogatorio de atrevió a decir: "Liérganes".

EL REGRESO DEL "HOMBRE PEZ"

El inquisidor quedo desconcentrado ¿Que podía tener que ver semejante criatura con la localidad cantabra de Liérganes?

Envío a varios mensajeros para que investigaran el asunto.

Dionisio de Rubalcaba, Gaspar Melchor de la Riba, se encargaron de de recabar información que pudiera arrojar luz sobre el"ser" que, permanecía retenido en Cádiz.

Así fue como conocieron la historia de la desaparición del joven Francisco de la Vega Casar, por lo que en enero de 1.680 el "hombre pez" viaja hasta Liérganes para que su familia certificase si, se trataba de la misma persona.

Y, en efecto, fue reconocido inmediatamente por su madre. Aunque el "hombre pez" no mostró forma visible de alegría al ver a su familia.

Pese a todo, allí se quedo, y estuvo varios años en la vivienda, aunque ya no volvió a ser el mismo.

No hablaba, solo comía pescado y carne cruda y dormía boca abajo en el suelo.

ADIÓS AL "HOMBRE PEZ"

Una tarde de 1.682. se le oyó emitir un desgarrador grito, como si de un animal herido se tratase.

Después, se sabe que marcho de nuevo hasta las aguas del río Miera y, aunque fueron varias las personas que trataron de impedírselo, el "hombre pez" se sumergió en el agua para no volver jamás....

Continuare en unos días con estas historias de nuevo ;)

MARINA MARTIN