MORIR EN EL CADALSO

Una nota curiosa sobre la muerte del valido la puso precisamente un brujo al que don Álvaro de Luna consultaba sobre su futuro.

El hechicero le aseguró que moriría en patíbulo. El enigmático valido interpretó que no debía acercarse por el pueblo de Cadalso de los Vidrios, en el que también tenia posesiones, porque creía que alguien podía intentar contra su vida en esta localidad cercana a San Martín de Valdeiglesias.

Sin embargo, el brujo debía referirse a otra realidad, ya que sus aficiones ocultistas, su tendencia a la acaparación de bienes y sus abusos de poder, fueron determinantes en la decisión de Juan II, quien lo condeno finalmente al cadalso.

EL CASTILLO DE SAN MARTIN DE VALDEIGLESIAS

Con el paso del tiempo, el castillo ha conservado su aureola mítica. A ello contribuyo Juan Fernández Ganza, uno de sus moradores, quien compro esta joya arquitectónica en la década de los años setenta.



El edificio es, en la actualidad un Monumento Historico Artistico.

Fernández Ganza era un hombre de costumbres excéntricas que vivió allí rodeado de felinos. Llego a tener hasta dos leones y un tigre.

Aficionado a las practicas ocultistas, no tuvo reparo en convertir el castillo en un escenario perfecto para el rodaje de películas de terror.


De hecho, son numerosos los títulos En que se pueden contemplase las estancias del castillo: "La sobrina del vampiro", " La marca del hombre lobo", "El mariscal del infierno".

EXPERIENCIAS EXTRAÑAS EN EL CASTILLO

Varias personas han confirmado sobre las aficiones esotéricas de Juan Fernández Ganza. El actor Paul Naschy (Jacinto Molina), conocido por sus caracterizaciones de "hombre-lobo" , explico sus vivencias en el interior del castillo confirmando la estrambótica personalidad de su dueño, así como su acusado interés por lo paranormal.

Del mismo modo, algunos componentes de los equipos de rodaje que por allí desfilaron, y que llegaron a tener amistad con Fernández Ganza, comprobaron que organizaba practicas de espiritismo en el interior del recinto medieval. Se registraron psicofonias incluso.

UNA MUERTE NO ACLARADA

Si misteriosa resultaba la figura de Fernández Ganza mucho mas enigmática fue la noticia de su supuesto suicidio; aparecido en los medios de comunicación.

Según recogió la prensa, harto de como discurría su vida Fernández Ganza había decidió acabar con ella. Aunque la pistola con la que se suicidó fue hallada junto a su cadáver, las circunstancias en las que se produjeron los hechos nunca fueron aclaradas.

En su familia se llegó a pensar que aquello no fue un suicidó, si no un asesinato.

FANTASMAS

Por desgracia, numerosas personas han perecido ahogadas en el pantano de San Juan.

La aparición de esporádicos remolinos, que contribuyen a ensuciar las aguas e imprudencias humanas son las causas más frecuentes de este tipo de accidentes.

Algunos de estos sucesos dieron pie a versiones sobre la supuesta existencia de fantasmas, propagadas por parte de un grupo de veraneantes que cuentan con domicilios en la zona.

Es el caso de R.C.L. un joven de 19 años que murió ahogado durante su estancia como invitado en una de las urbanizaciones que circundan el pantano.

A partir de este momento, comenzaron a circular rumores de que un espectro aparecía en el porche de la casa donde el muchacho estuvo como huésped.

CENICIENTOS Y SU ENIGMATICA PIEDRA

Otro de los lugares proximos al pantano de San Juan que encierra una dosis de cierta magia, es el pueblo de Cenicientos. Los lugareños conocen muy bien la llamada "peña de Cenicientos" .

Se trata, como su nombre bien dice, de una enorme roca de no menos de siete metros de altura. En ella, puede contemplarse un alto relieve que representa a tres presonajes togados haciendo una ofrenda.

Esta piedra parece ser una ara romana destinada quizás a la ralizacion de sacrificios.


La "Peña de Cenicientos", data del siglo II d.C, e incluye como deidad principal a Diana la diosa de la caza.

Segun todos los indicios, fue mandado construir por un emperador romano llamado Siscinio.

Aunque a dicho castillo, su acceso no sea sencillo, merece la pena visitarlo.

Escrito por: MARINA MARTÍN