En el barrio de Chueca existió una calle llamada del Soldado, hoy de Barbieri, cuyo apelativo le fue dado a raíz de un macabro suceso acontecido en ella.

 

Según la vieja leyenda, un soldado se enamoró de una joven que no solo no le correspondía, sino que había tomado la determinación de ingresar en un convento. El soldado se sintió despechado y, ante la imposibilidad de lograr el amor de la muchacha, decidió darle muerte cortándole la cabeza. Pero el asesino fue más allá. Un día se presentó ante la madre superiora del convento argumentando que le traía un "presente" de parte de la chica. La priora se apresuro a abrir el saco que el hombre había depositado en el torno y quedo estupefacta al comprobar que contenía la cabeza de la joven.

Afirman que la victima abrió los ojos y, llorando, gritó: "¡Madre!"

El soldado fue apresado y ejecutado, su mano derecha fue ensartada en un palo y colocada en la calle que, durante mucho tiempo, llevo el nombre referido al caso.

 

 

Buen fin de semana blogueros!

 

Nos vemos el lunes con: "La misteriosa dama del carnaval"

 

Disfrutad pues, es viernes.

 

 

Un abrazo.

 

 

                Escrito por: MARINA MARTÍN